
Creo que una de las cosas que trae el invierno,(además de agua) es la aparición de ese montón de bichos, abejones, escarabajos, luciérnagas, ciempiés, palomitas , palomas etc.
De todos los anteriores, solamente las luciérnagas no me producen miedo, sin embargo, no aculo así no mas, y los que puedo, según el tamaño y la capacidad de volar, los mato sin piedad. Pero de todos estos, creo que el insecto que se lleva todos los numeritos de la rifa como el mas hijueputa es el hijueputa zancudo. Ese imperceptible ruido, esa manera agazapada de camuflarse y picarte en zonas descubiertas del cuerpo. Hijo de puta zancudos de mierda, en la oficina, me han picado en los codos, oreja , cuello, dedos, solo falta que me piquen la guaba, nunca los escucho, nada mas siento esos mililitros de sangre menos, y el piquete y que hijueputa cólera es matarlo con el aplauso y fallar, grrrrrrrrr malditos , y acá en la chante, los maes se meten debajo del mueble de la compu, y ya uno chancletudo empiezan a picar los dedos de las patas, que hijueputas, además son como de efecto retardado, me sigue picando 10 o 20 minutos después. Ahora que cocinaba mi famosa sopa negra, que hartada me pegaron esos malditos, termine bañado en “off”
Oh malparidos zancudos, que rico me sabe cuando los apachurro y queda sangre en la mano, y si se preguntan o dicen “ uyy que asco…” pues a mi no me da asco por q es sangre mía, y de pronto la podría estar necesitando.
Recuerdo en la choza en chepe , cuando ya todo mundo estaba roleado, me pegaba unos vergazos en la cara, cuando pasaban con ese miiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, volando cerca de nuestras orejas, puta, se podría decir que me ayudaron a desarrollar ese sexto sentido, combinar la ubicación del zancudo a punto de manazos en la cara, pero que va, la mayoría fallaba. Y me levantaba, encendía la luz, y no se veía ni un solo hijueputa, al ratillo, aparecía uno, y lo mataba, según yo, era el único y a dormir de nuevo, pero que va, ese que maté era tan solo el hijueputa de mas bajo rango en la esfera zancudal, donde el jefe zancudo, que me imagino siempre andaba el culo lleno de sangre fresca (por eso era el jefe) lo enviaba sacrificado para que yo apagara la luz y me siguieran hartando. Que noches mas hijueputas. Algunas veces prense algunos en paredes, y las marcas que dejaba de sangre mi mama me pegaba esas cagadas. El zancudo mas impertinente que he conocido, el grandísimo cerdo me pico una nalga mientras sostenía un encuentro sexual o como popular mente se diría, me echaba un polvo. Tuve q sacrificar ese terrible piquete y terminar la faena y aguantar como los grandes, se vería poco feo rascarse las nalgas en medio polvo, no se, pero el cabron casi se caga en un momento de importancia cósmica, donde todo el cuerpo se prepara para dar una nueva vida, aunque se quede atrapado en una bolsita de látex esterilizada.
Me pregunto por que Dios invento a esos malparidos, que seria del planeta sin zancudos?? Ah?? Seria la misma vara, solo que uno estaría mas tranquilo en esos momentos y no habría tantas campañas contre el dengue de mierda.
Que existen toldos, repelentes, plaquitas, y las infaltables “gala” pues si, pero si usara esas cosas no estaría escribiendo esta burrada.








